Poems by Juan Manuel Ramírez Palomares / Poemas por Juan Manuel Ramírez Palomares

Collage by Corinne Stanley / Contact: cjstanley22@gmail.com

ACERCA DE JUAN MANUEL RAMÍREZ PALOMARES

Juan Manuel Ramírez Palomares nació en León, Guanajuato, el 18 de marzo de 1957. Estudió Letras Modernas en la Universidad de Guanajuato. Ha sido promotor cultural y coordinador del Taller Literario Dehesa, del ISSSTE. Becario del INBA, 1984.
Entre sus libros de poesía se encuentran Asuntos de la lluvia en colaboración con Benjamín Valdivia y Demetrio Vázquez, (UNAM/INBA/ISSSTE, 1986), El cuerpo a la luz en colaboración con Eugenio Mancera, (Normal Superior de Celaya, 1987), La pesadumbre el olor de la fruta, (Gob. del Edo. de Guanajuato, 1988), Aire en vendaval (Gob. del Edo. de Guanajuato, 1991), Hábitos de humano, (La Rana, 1992), Historia del día, (Presidencia Municipal de Guanajuato, 2002) y Aldebarán (Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato, 2004). Su trabajo más reciente es la colección de poemas Amo tu luz y tu sombra, publicada por la editorial El Canto del Ahuehuete.

ABOUT JUAN MANUEL RAMÍREZ PALOMARES

Juan Manuel Ramírez Palomares was born in Leon, Guanajuato, on March 18, 1957. He studied Modern Literature at the University of Guanajuato. He has been a cultural promoter and coordinator of the Dehesa Literary Workshop, ISSSTE. He received a scholarship from INBA in 1984.
Among his poetry books are Asuntos de la lluvia in collaboration with Benjamín Valdivia and Demetrio Vázquez (UNAM/INBA/ISSSTE, 1986), El cuerpo a la luz in collaboration with Eugenio Mancera (Normal Superior de Celaya, 1987), La pesadumbre el olor de la fruta (Gob. del Edo. de Guanajuato, 1988), Aire en vendaval (Gob. del Edo. de Guanajuato, 1991), Hábitos de humano (La Rana, 1992), Historia del día (Presidencia Municipal de Guanajuato, 2002), and Aldebarán (Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato, 2004). His most recent work is the collection of poems Amo tu luz y tu sombra, published by El Canto del Ahuehuete.


I.*

Amanece.
Veo cuatro estrellas y una rodaja de luna sobre un
fondo azul-gris metálico.
Desde una azotea escucho como despierta la ciudad.
Todos sabemos que a cada hora el ritmo y los
sonidos urbanos son distintos.
Ciudad de noche, de día, de domingo.

Por la prisa y sus lamentos sabemos que la ciudad sufre.
La gente se arrebata y aglomera: lucha.

Pero también hay aves y árboles que cantan.

I.

Day breaks.
I see four stars and a wheel of a moon
hugging the back of a slate-colored night.
From the rooftop I listen as the city awakens.
Everyone knows that every hour
summons urban sounds punctuated
by distinct beats.
City of night, of day, of Sundays.

Everyone knows how a city suffers
by its frantic cries.
People grabbing and swarming: a battle.

But still, birds and trees burst with song.


II.

A su manera, el aire traza nuevas avenidas.
En un rincón vuelan banderines y palomas. En otro,
el sol es un enjambre a contrazul del cielo.
Allá la ropa en los tendederos.
A veces, toda la historia es el viento.

A su manera, la ciudad es dulce y serena.

II.

In its own way, the air sketches new avenues.
In one corner streamers and doves
take flight. In another
the sun scatters light
against the blue of day.
Hung clothing dances in the breeze.
Sometimes
the entire story is the wind.

In its own way, the city is sweet, serene.


VI.

Dice que si, arruga la nariz, ríe. Lleva la mano
al cabello separando las matas oscuras y fragantes;
los dedos surcan ese territorio de filamentos.

De codos sobre la mesa se deja ver sorprendida por
el alfabeto que sale de mi boca en figuras de humo.

Avanza una mano y levanta una taza de café
con dirección a la boca. Deja caer los ojos
en el interior como buscando la luna en un pozo.

Dice el mar y abarca entre sus manos todo el líquido
posible y salado y verde del océano. Dice lejos
y suelta a volar los cinco dedos como alas de paloma.
Dice mío y se lleva adentro el Universo.

Las vocales salen de sus labios festivos: Toma la A
para construirse una casa con sol y árboles y una
ventana para mirar correr los días; en la E tiende
la ropa de los sueños, sube por esa escalera al garfio
lunar. Con la I atrapa los rayos y atrae la lluvia; O
como un anillo de niebla, una pulsera, un collar, un
ojo. En la U la cuna, el columpio, la copa de vino.

Deja caer letras sobre la mesa y las mezcla como
fichas de dominó, reparte el juego y nos vamos
por la calle jugando a cantar, a dar a la gente
en los portales la fábula de cuerpos que se abrazan
más allá y más acá de la palaba. Se dicen en una
danza, y son uno, son dos, son multitud gesticulando,
levantando al mundo entre sus manos.

VI.

She says yes, wrinkles her nose, laughs.
Lifts her hand to her hair, parting the dark
and fragrant knots.
Her fingers furrow the filaments.

Elbows on the table, she feigns surprise
at the alphabet which exits my mouth
in figures of smoke.
Her hand reaches forward and lifts a cup of coffee
toward her mouth. Her eyes gaze downward
as if searching for the moon in a well.

She says the sea and an entire ocean swells
within her hands, salty and green. She says far
and five fingers sail on the wings of doves.
She says mine and she’s carried into the Universe.

The vowels leave her lips in celebration;
she takes the A to build a house of sun,
trees and a window, to watch the days go by.
In the E she ties a string of dreams
which rises on the stairs to the moon’s door.
With the I she traps the sunrays,
attracts the rain; O like a ring of clouds,
a bracelet, a necklace, an eye.
In the U a cradle, a swing, a cup of wine.

She lets the letters fall over the table and
mixes them like dominos, scatters the game
and we go into the streets singing playfully,
offering to people in the portales
our fairytale of embracing bodies
far and away from the Word, speaking
in a dance. And they’re one, they’re two,
they’re a multitude of gestures,
carrying the world in their hands.


VII.

¡Cuánto se queda en el camino! ¡Cuánto sucumbe!
Llegamos a la noche simulacros de quienes partieron
a la fábrica, al campo, a la escuela, a la vida.
Posamos los sueños en el sueño, y al despertar,
la rosa que miramos es cadáver de la hermosura.
Pasan los días felices o lóbregos, con lluvia o radiantes.
Los niños mudan de traje y hábitos. Los ancianos aman
en silencio; quieren olvidar y recordar a un tiempo.

Uno recobra su cara del polvo y siembra la lágrima
germinal de la luz para pulir la daga del amor
y limpiar las manos, tender los brazos, cultivar
la flor, tejer las nubes, bruñir el sol, escuchar
el canto, mirar tus ojos, ser niño o viejo, aspirar
a ser viento, envolver la sombra para hacer la realidad
de otra manera.

VII.

How many get stuck on the road! How many succumb!
We arrive at night, parodies from when we entered
the factory, the countryside, the school, the life.
We lodge our dreams within a dream, and in our awakening
realize that the rose upon which we gaze
is a skeleton of beauty.
The days pass, happy or lugubrious, with sunshine or rain.
Children change clothes and habits, the elderly love silently
desiring to both forget and remember
a certain moment in time.

One may reshape a deteriorating face,
or plant a teardrop to germinate light
so as to polish your dagger with love;
cleanse hands, stretch out your arms,
cultivate flowers, knit clouds, burnish the sun.

Listen to the song, stare into your eyes.
Young or old, aspire to take the wind’s form.
Bundle up the shadows and make
the truth your own.


VIII.

Hay una ciudad de piedra verde y mujeres
ahí el sol no tiene adjetivos, es sol y su alma.
El aire vuela y vuelve sereno como los pájaros.

¿Dije verde?
También de un orden secreto como los milagros.

Cántaro se llama y en ella duerme el agua sirena.

Hay un rio en esa ciudad que destila nubes
de color verde también.

Hay un ave oropéndola que a flor de agua define
su lisura.

Hay luna,
la misma de todas las lunas,
pero verde.

VIII.

There is a city of green stone and women.
The sun has no adjectives; the sun
is your soul. Air disappears in flight
and upon its return, is serene,
like the birds.

Did I say green?
Secret and miraculous, too, like

a jug of water, an urn where
the water urchin sleeps.

There is a river in this city that distills clouds.
Also the color of green.

There’s a bird, an oropendola, that defines its grace
beneath the waters’ surface.

There is a moon like all moons
only green.

*These poems are form the book Aldebarán (Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato, 2004)

English translation by Corinne Stanley

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Bilingual/Borderless poetry

2 thoughts on “Poems by Juan Manuel Ramírez Palomares / Poemas por Juan Manuel Ramírez Palomares

  1. I love the imagery of nature lurking in urban landscapes and the personification of the city — I hear the city suffering every morning when I go to work in my luscious garden with the drone of Interstate 95 at rush hour in my ears. Juan Manuel’s verses are both playful and deep — the vowels come alive with significance. I truly enjoyed the unpredictability of the poems. The translations are also a delight! The collage is a bit playful as well. Thank you!

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  2. So much to love in these beautiful poems, from the love song for the vowels to the powerful ideas, “Sometimes / the entire story is the wind,” which makes me slow down and pay attention to the wind again, and all the elements. How rich the invitation to, “Bundle up the shadows and make / the truth your own…” Thoroughly enjoyed these stanzas and loved the collage too.

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